
La delicadeza de una flor,
Que abre sus petalos frente a los rayos de sol,
Tan sutil, en un abrir y cerrar de ojos.
El sabor dulce de una tarde de verano,
Con la leve brisa meciendo el sonido de las plantas,
Y el sol, penetrando las pupilas.
El nacimiento de las estrellas,
Que se esconden bajo las montañas,
Arduas trabajadores,
Eternos amores.
La introducción a una caricia,
El soneto de las risas,
Y la conclusión de una felicidad.
Eternas en el mundo,
Diferentes a menudo,
Cada sentimiento,
Tiene diferente revestimiento,
Hablan por sí solas,
Tales sonrisas compañerisas,
Sonido a risa.




