Marcas eternas

Bajo la luna,
Su silueta parece tan frágil e indefensa,
Quebrantada por una realidad,
Díficil de aguantar.

La tristeza la acaricia todas las noches,
Cuando se ve expuesta al tridente y la espada,
Su alma se desgarra,
Cuando se da cuenta cada noche,
Que ha sido un error inesperado en esta vida.

Su inocencia está desvaneciendo,
Su palacio de cristal está estallando,
Cuando las imágenes vuelven a su cabeza,
Cuando ve las cicatrices diarias.

Unas cuantas marcas,
Un mapa que develar,
Pero tiene miedo a hablar,
Porque sabe que si pronuncia una palabra más,
Todo deseo de vivir pronto se esfumará,
Y con el tridente y la espada,
Le quitarán la vida.