Nueva Vida


Una gota cae en el silencio de un abismo,
Envuelto en la negrura de la incertidumbre,
Dando un rayo de esperanza.

Sus ojos abiertos de par en par,
Perplejo ante la ceguera que no le permite observar,
Desvirginizar esa mirada,
Un mar de lágrimas saladas.

El ruido del despertar acaricia sus oídos,
Sonidos benditos que alcanzan las profundidades y recorren los recovecos de su mente,
Una pista hacia lo innombrable,
Una descripción de lo inobservable.

Está bañado en inocencia,
Acariciado con ternura,
Mimado con esperanza,
En un mundo donde la mano del hombre se estrecha hacia un arma,
Donde cada uno juega a ser Dios y escoge en una fracción de segundo quien merece vivir y quien no,
Y lo más curioso es que,
La mayoría de ellos ni se detienen a juzgarse a si mismos,
A pensar sobre lo que están a punto de hacer.