Me siento en medio de un abismo, ya que en este minuto no te logro entender, por el momento en este preciso instante no. Dices cosas que no pareces intencionar, y tengo miedo de que todo sea una exageración de la realidad. Que todo lo que profesas, sean sentimientos y acciones que se expresan por medio de palabras que luego de expulsarse se evaporan en el aire.
Me presento insegura a una confianza que parece quebrantar con el paso de las horas, de los días. Sigo jugando un juego al que aún no entiendo las reglas.
Quisiera pasar esto por alto, no sabes cuanto, pero cada vez que me propongo a seguir adelante, el pasado nubla mi vista tal como las nubes tapan el sol, y recuerdo que no es la 1era vez que lo haces. Luego trato de convencerme de que debe haber una excusa a todo esto, y por arte de magia mi excusa se hace polvo en mis manos. No.. no hay una excusa a esto, tan solo un visible error tuyo. Y luego surge el famoso proverbio en los recovecos de mi mente: "Errar es humano", y así pues, me tranquilizo pensando que el error que acabas de cometer, si es que lo consideras uno, no es más que el producto de la creación de Dios, y pues como te quiero y te estimo lo suficiente, lo dejo pasar, ya que "Perdonar es divino" y me hace sentir mejor. Por segundos y casi minutos despeja mi incertidumbre y me tranquiliza el corazón.