Comprar el cielo



Si compro el cielo,
¿Qué será de mi entonces?
¿Seré dueña suficiente de ti?
Podré mirar tus puestas de sol,
¿Y declararlas mías?



¿Seré dueña del mundo entero?
¿De mi vida y mi destino?
Si así lo fuera,
Apaciguaría estos dolores,
Exaltaría estas emociones,
Renovaría el mundo,
Y haría de sus soles cada día un distinto amanecer.



La lluvia sería de distintos colores,
Tiñería nuestras almas,
Colmaría nuestros corazones,
Y le daría paz al mundo.



Los niños serían verdaderos ángeles,
Jugueteando con sus cristalinas alas,
Los enamorados no sufrirían,
Y la soledad sólo te acompañaría cuando tu lo quisieras.



Pero, ¿Qué gracia tendría todo esto?
¿De qué nos serviría?
Mejor teñir el mundo de vuelta a sus miedos y felicidades,
Que por lo menos así algo aprenderemos
¿Y quién dijo que la vida era fácil de todos modos?